Rezo del ángelus P. Rubén 30 de octubre 2025
Oración del Mediodía por el P. Rubén 30 de octubre de 2025
Hermanos: Aparentemente, algunos fariseos comprensivos le advierten a Jesús que Herodes le va a matar. Jesús replica diciendo que él ya se ha enfrentado con los malos espíritus y continuará su viaje hacia Jerusalén. “Tiene que seguir su camino”, donde la muerte le espera “hoy, mañana y pasado mañana”, es decir, pronto. – ¿Somos nosotros cristianos valientes? Pidamos al Señor que nos dé fuerza en nuestro caminar, con Jesús. Tenemos que andar nuestro camino con el Señor, de manera consistente, aun en las dificultades de la vida. Conocemos claramente nuestra meta: amar a Dios y a los hermanos, y nada nos debe disuadir de amar. Sabemos que estamos en las manos de Dios.
Señor Dios nuestro: Tener un ideal, una meta, un destino claro a donde ir, aun a costa de sacrificio y de dolor, es muy tranquilizador incluso en medio de la incertidumbre. Guárdanos siempre en actitud de marcha, caminando con fe y confianza, sin miedo ni vacilación, porque estamos seguros de que nada nos puede dañar y que ninguna prisión hecha por manos o mentes humanas puede arrebatarnos nuestra libertad interior que tú nos has dado, por medio de Jesucristo nuestro Señor. Que así sea
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
