Rezo del ángelus P. Rubén 30 de Agosto de 2026



Oración del Mediodía por el P. Rubén 30 de agosto de 2026

Hermanos: ¿Tenemos que buscar el sufrimiento y la muerte? ¡De ninguna manera! Jesús mismo nos da la respuesta. Él suplicó a su Padre que le apartara el sufrimiento. Sin embargo aceptó la muerte y la cruz. ¿Por qué? Porque amaba al Padre y a los hombres y quería salvarlos. Aunque él hizo ese formidable trabajo y proclamó su mensaje, los líderes religiosos se volvieron contra él y buscaron su muerte, para liberarse del fastidio que él suponía. Sin embargo, él permaneció fiel a su misión, fiel hasta la muerte. Él nos pide ahora permanecer fieles aun a costa de sufrimiento y de muerte.

Oh Dios y Padre nuestro: Hoy te ofrecemos el culto perfecto de tu hijo Jesucristo. Con él te alabamos y damos gracias ofreciéndonos a nosotros mismos con él. Que esta ofrenda no se vea limitada al momento fugaz, sino que irrumpa en la vida de cada día por medio de nuestro amor a ti y de nuestro servicio generoso al pueblo que se nos ha confiado para amarlo y para compartir con él todo lo que somos y tenemos. Que así sea.

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

 

PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor

Ángelus de hoy, Ángelus del día.