Rezo del ángelus P. Rubén 28 de Febrero de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 28 de febrero de 2026
Hermanos: La vida de un judío piadoso podría resumirse como una respuesta a la Alianza amorosa de Dios, expresada con una fidelidad de pacto amoroso. Ésta es también la vida de un cristiano; con mayor razón aún, ya que Dios toma la iniciativa increíble de ofrecer su amor gratuito a su pueblo en la persona de Jesús. Y por eso nosotros tratamos de darle una respuesta de amor fiel, y de ofrecer también a nuestro prójimo un amor sincero y gratuito, que brota de lo profundo de nuestro ser, y que nos compromete más allá del llamado de la ley. La vida cristiana es, pues, comunión con Dios, comunión con los hermanos, incluso con los enemigos, ya que no habría de haber enemigos para los cristianos.
Señor Dios nuestro, de quien procede la iniciativa de amar: Tú nos buscas y nos dices: “Yo soy su Dios; ustedes son mi pueblo”. Tú nos amas en Jesucristo, tu Hijo. Señor, que nuestra respuesta de amor vaya mucho más allá de las exigencias de cualquier ley. Que sepamos buscarte y estar en comunión contigo en lo más profundo de nuestro ser y que te expresemos nuestra gratitud saliendo de nosotros mismos hacia nuestro prójimo con un amor sincero y comprometido como el tuyo. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
