Rezo del ángelus P. Rubén 27 de octubre 2025



Oración del Mediodía por el P. Rubén 27 de octubre de 2025

Hermanos: Somos hijos e hijas de Dios, porque el Espíritu de Cristo, el Hijo perfecto, vive en nosotros. Con Cristo y por medio de su Espíritu, podemos llamar a Dios Padre nuestro. Él es un padre con un amor lleno de afecto y ternura como el de una madre. Dios no es un padre paternalista. Respeta nuestra libertad. Quiere que nosotros seamos responsables y maduros, y que le correspondamos libremente con amor. Quiere que le sirvamos como personas “espirituales”, movidas por el Espíritu, sin ninguna actitud servil.

Oh Dios, tu Espíritu nos impulsa a clamar: “¡Oh Dios, Padre nuestro!” No permitas ya más que te sirvamos como esclavos de ninguna ley, sino con un espíritu filial –como hijos e hijas–, que nos hace ir mucho más allá de la ley. Sí, haznos ver y experimentar que estamos entregados a tu persona por medio de lazos de amor en respuesta a tu amor gratuito que nos buscó personalmente aun antes de que fuéramos conscientes de ello. Te damos gracias por querer ser nuestro Padre por medio de Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor. Que así sea.

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor

Ángelus de hoy, Ángelus del día.