Rezo del ángelus P. Rubén 26 de Septiembre de 2026
24/09/2026

Oración del Mediodía por el P. Rubén 26 de septiembre de 2026
Hermanos: Jesús circuló y se movió siempre haciendo el bien. Proclamó un bello mensaje sobre el Amor. Curó a muchos en sus cuerpos, en sus mentes y en sus corazones. Sin embargo, él moriría una muerte terrible, repudiado, traicionado y crucificado. ¿Cómo es posible eso? ¿Cómo podemos entenderlo? “Ellos no lo entendieron en absoluto” cuando Jesús les predijo su próxima Pasión, dice el evangelio sobre los discípulos. Jesús hablaba de sí mismo como del Hijo de Dios que debía ser entregado. Como el Siervo Sufriente de los cánticos del Segundo Isaías. Se entiende que a los discípulos les costara aceptar… A nosotros también nos cuesta seguirlo en la adversidad. Olvidamos que no hay muertes sin resurrección.
Señor Dios nuestro: En algunas ocasiones es todavía para nosotros causa de asombro el que tu propio Hijo tuviera que sufrir y morir. Pero al menos estamos seguros de esto: De que tú conocías lo que era mejor para él según tus misteriosos designios; de que tú lo amaste sin límite, y de que él murió para traernos tu Amor y tu Vida. Acepta nuestra acción de gracias, Padre, por todo ello, y ayúdanos a guardar vivo siempre cuánto nos amas en Cristo Jesús. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
Ángelus de hoy, Ángelus del día.