Rezo del ángelus P. Rubén 26 de Marzo de 2024



Oración del Medio día por el P. Rubén 26 de marzo de 2024

Hermanos: Una de las experiencias más tristes en la vida es ver el amor y la confianza de uno incomprendidos, negados, o incluso traicionados. Ésta fue la suerte de Jesús. Él sufrió por ello, sin embargo, lo aceptó voluntariamente en orden a deshacer nuestras deslealtades y traiciones. Por eso su mismo amor y lealtad al Padre y a nosotros fueron tan lejos como se pueda imaginar: hasta la muerte. Y es así como ganó para nosotros el valor para amar sin contar el precio y para ser fieles hasta el fin. 

Señor Dios nuestro: Tu Hijo, Jesucristo, tuvo que sufrir la humillación de ser negado y traicionado por aquellos a quienes llamaba sus amigos. Pero convirtió su pasión y su muerte en instrumentos de amor y reconciliación. Haznos como él, “personas-para-los-demás”, que aceptemos dificultades, incluso incomprensiones y traiciones de nuestros mejores amigos, y que las transformemos en fuentes de vida y alegría para todos los que nos rodean. Guárdanos siempre fieles a ti y los unos a los otros. Que así sea.

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor

Ángelus de hoy, Ángelus del día.