Rezo del ángelus P. Rubén 24 de julio de 2025
Oración del Mediodía por el P. Rubén 24 de julio de 2025
Hermanos: Jesús se queja de que hay algunos que cierran su corazón a su mensaje de vida. Su mensaje es sencillo. Buena parte de él se expresa en las historias conmovedoras de las parábolas. ¿Por qué no las entendemos? Porque somos volubles e inconstantes y vivimos con los ojos puestos en nosotros y en nuestros asuntos. O bien pensamos que somos demasiado instruidos y autosuficientes, por encima de los pequeños, de los humildes, de la gente sencilla, más receptiva a la palabra de Dios.
Oh Dios bondadoso: Tú te preocupas por nosotros. Tu Hijo Jesucristo nos contó este gozoso secreto en pequeñas historias maravillosas sobre tu perdón, tu amor y tu paciente misericordia. No permitas que seamos tan volubles e indiferentes que cerremos nuestros ojos y oídos a ellas, sino más bien danos la gracia de ver, oír y comprender con nuestro corazón que estas sencillas historias nos están hablando del verdadero sentido de nuestras vidas. Cuéntanos entre la gente sencilla que entiende lo que nos estás diciendo por medio de Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
