Rezo del ángelus P. Rubén 24 de Febrero de 2026



Oración del Mediodía por el P. Rubén 24 de febrero de 2026

Hermanos: Dios proclama su palabra al pueblo de muchas maneras: primeramente, con su “palabra-en-acción”, es decir, sus intervenciones y obras salvadoras; en segundo lugar, sus palabras escritas en la Biblia. Y sobre todo, Dios nos habla y proclama su Palabra-Viva, Jesucristo. La palabra de Dios puede oírse realmente y encontrar resonancia eficaz solamente cuando toma carne y sangre -cuando se “en-carna”- en la vida de la persona y vibra con pensamiento y sentimiento humanos. Si es así, uno puede responder a ella con palabras orantes de reconocimiento y gratitud, y con la oración-hecha-vida de las buenas obras. La oración es nuestro eco a la palabra de Dios, y lo mismo son nuestras buenas obras. A la palabra de Dios respondemos, en oración y en acción, con nuestra palabra a Dios.

Señor Dios nuestro: Tú nos proclamas tu poderosa palabra para nuestro bien, pero no podemos decir que de verdad la oímos, si no sacude nuestras vidas y es proclamada en clave humana. Sigue tú, Señor, hablándonos con tu palabra, y abre nuestros corazones a ella, para que produzca fruto en nosotros cuando hacemos tu voluntad y llevamos a cabo aquello para lo que hemos sido enviados. Te lo pedimos por medio de la Palabra Viviente, el Verbo Encarnado Jesucristo. Que así sea.

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor

Ángelus de hoy, Ángelus del día.