Rezo del ángelus P. Rubén 21 de Marzo de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 21 de marzo de 2026
Hermanos: Es muy duro para una persona que “ha sido seducida por Dios”, como dice Jeremías, ser rechazado por su propia comunidad a la que ha dedicado su vida y en la que anteriormente ha sido testigo de lo espiritual. Jeremías es fuente de división. Lo mismo le pasó a Jesús. ¿Estamos nosotros dispuestos y deseosos de correr el riesgo de ser cristianos, de ser signos de contradicción junto con Cristo? Si corremos ese riesgo, sin duda nos ha de producir dolor y sacrificio. Seremos rechazados y ridiculizados. ¿Podemos aceptar esto con ecuanimidad? De hecho, esta responsabilidad la asumimos en el momento de nuestro bautismo.
Dios todopoderoso: Cuando la gente se encontró con tu Hijo, él se convirtió en fuente de división: Él afectó sus vidas de una forma o de otra. Nosotros queremos aceptar plenamente a Jesús, y vaciarnos de nosotros mismos para darle espacio a él en nuestra vida de cada día, aun cuando ello implique dolor y sacrificio. Ayúdanos para que con él busquemos y hagamos siempre tu voluntad. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
