Rezo del ángelus P. Rubén 20 de noviembre 2025
Oración del Mediodía por el P. Rubén 20 de noviembre de 2025
Hermanos: san Lucas escribió este evangelio cuando el Templo de Jerusalén había sido ya destruido. ¿Cómo es posible que el pueblo judío, como pueblo propio de Dios, que había sido tan celoso luchando por la lealtad al Dios de la Alianza, no reconociera a Cristo, el esperado? No nos corresponde a nosotros condenar, como erróneamente los cristianos han hecho con frecuencia en el pasado. Con Jesús lloramos sobre la ciudad y sobre su gente, y rogamos y nos esforzamos para que el pueblo judío también encuentre a su Mesías. Y mientras tanto, conozcamos también los caminos de paz del pueblo de Dios, y reconozcamos el tiempo en el que nos visita el Señor.
Señor Dios nuestro: Buscamos el camino de la paz de Jesucristo, tu Hijo. Que ojalá seamos tu pueblo escogido, reconociendo día a día el tiempo de tu visitación. Deseamos que hoy mismo sea el momento en que estemos abiertos a tu venida, acogiendo las palabras que nos hablas, acogiendo a la gente que encontramos y a los que claman por compasión y por un poco de calor humano. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
