Rezo del ángelus P. Rubén 20 de noviembre 2024
Oración del Medio día por el P. Rubén 20 de noviembre de 2024
Hermanos: La fe, el evangelio, la vida de Cristo son ricos dones que hemos recibido para trabajar, producir y negociar con ellos, como dice el evangelio. No podemos simplemente dar nuestra fe por sentada. Somos administradores de los bienes del Reino. Un buen administrador no solamente guarda lo que el amo le da, sino que lo invierte para que produzca más. Al que tiene, más se le dará. Cuando el Señor nos pregunte qué hemos hecho con los ricos dones que él nos ha dado, ¿qué responderemos? ¿Responderemos simple pero inadecuadamente, que no hemos hecho nada malo, o bien podremos decir que hemos sido muy activos, invirtiendo en la gente, en los hermanos, trabajando por la verdad, la justicia y el amor, como el Señor nos pide?
Oh Padre, lleno de bondad y amor: Nos has hecho ricos de muchas maneras, poseemos nuestra fe, la Buena Noticia del evangelio, y, sobre todo, poseemos a tu Hijo Jesucristo, con su vida y su Espíritu, y también a la gente que nos rodea. Ayúdanos a crecer en esta fe y en este amor; enséñanos a entregarnos generosamente a tu reino de bondad y esperanza
para que seamos dignos de tu confianza, por el poder de Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
