Rezo del ángelus P. Rubén 20 de Febrero de 2025
Oración del Medio día por el P. Rubén 20 de febrero de 2025
Hermanos: El evangelio de hoy nos dice que un día Jesús preguntó a sus discípulos quién pensaban que era él, y Pedro dijo: Tú eres el Cristo, es decir el Salvador prometido. Pero cuando Jesús les dijo que él salvaría a su pueblo por su sufrimiento y muerte antes de su resurrección, Pedro protestó. No podía aceptar la figura de un Señor sufriente. — A nosotros también nos es difícil aceptar el dolor y la contradicción. Nos quejamos y protestamos: “¿Por qué yo; por qué a mí?” Pero tenemos que aprender de Jesús que el dolor y la dificultad son parte de nuestra vida y, con frecuencia, son también el camino para la vida y la alegría. Personas que han sufrido por los otros comprenden bien lo que significa amar.
Señor Dios nuestro: Con frecuencia nos resulta difícil aceptar la dificultad y el sufrimiento que salen a nuestro encuentro causados por otros o a causa de otros. Nos quejamos, y sentimos sacudida nuestra confianza. Ayúdanos a aceptar el sufrimiento como parte de nuestra vida y como una forma de crecimiento y, si no entendemos su misterio, ayúdanos al menos a soportarlo en beneficio de los otros, como hizo Jesús, tu Hijo. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
