Rezo del ángelus P. Rubén 20 de Enero de 2025
Oración del Medio día por el P. Rubén 20 de enero de 2025
Hermanos: Sabemos por experiencia que todo cambio supone siempre un problema para nosotros. Todo cambio nos llama a salir de la seguridad de nuestros bien engranados hábitos y de nuestras certezas, y nos fuerza a marchar por caminos no familiares ni conocidos. Por eso, como algo natural, nos resistimos al cambio. Pero es una ley inherente del cristianismo estar siempre abiertos a la renovación y a la conversión. La dificultad está en que lo viejo y lo nuevo se muestran normalmente intolerantes el uno con el otro.
Oh Dios, inmutable pero siempre nuevo: Tú quieres que seamos tu pueblo peregrino en marcha en pos de Jesús, tu Hijo, hacia un nuevo futuro de justicia y amor. No permitas que nos quedemos como anestesiados, contentos y satisfechos con nuestros viejos hábitos y con nuestros modos rutinarios y haraganes. Ayúdanos a aceptar el dolor de tener que dejar atrás lo familiar y conocido; y ábrenos al reto del evangelio, para llegar a ser más semejantes a tu Hijo que va guiando nuestros pasos vacilantes, Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
