Rezo del ángelus P. Rubén 18 de Enero de 2025



Oración del Medio día por el P. Rubén 18 de enero de 2025

Hermanos: La Palabra de Dios está viva y activa, dice la Primera Lectura. Está tan viva y activa que esta palabra de Dios, hablada por Jesús, cambia a los pecadores en santos. Esta palabra puede juzgar, pero lo hace siempre con suavidad y afabilidad: ofreciendo nuevas oportunidades. ¿Ofrecemos estas nuevas oportunidades a otros? ¿O nuestra actitud -si no nuestras palabras-    de condenación retiene a la gente encerrada dentro de su mediocridad y su fracaso? ¡Qué atrevido Jesús, y qué seguro de sí mismo! Jesús elige a un hombre a quien todos consideran pecador público, lo convierte nada menos que su apóstol, y para construir su Iglesia cuenta con él, así como con algunos otros apóstoles que más tarde mostrarán signos de gran debilidad. Dios confía en nosotros, se fía de nosotros. 

Oh Dios de misericordia y compasión: Tú llamas a personas débiles -aun siendo pecadoras- para ir dando forma a tus sueños sobre los hombres y su mundo y para ser instrumentos de salvación. Danos confianza, no en nuestra propia fuerza, sino en el poder de tu amor, que puede hacer, por medio de nosotros y con nosotros, lo que somos incapaces de hacer. Te damos gracias por llamarnos a salir de nuestra fragilidad y alienación, por medio de Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor

Ángelus de hoy, Ángelus del día.