Rezo del ángelus P. Rubén 16 de Marzo de 2026



Oración del Mediodía por el P. Rubén 16 de marzo de 2026

Hermanos: Para la gente que cree, la edad de oro se sitúa en el futuro, no en el pasado, dice la tercera sección del libro de Isaías. Antes del destierro, los judíos y sus profetas miraban a los orígenes, al pasado, como la edad dorada de la que la humanidad había decaído. Ahora, el profeta se vuelve hacia el futuro. Para el creyente, hay un nuevo mundo que hay que construir como señal del nuevo cielo. La vida se sitúa en el futuro. La edificación de este mundo nuevo comenzó en serio con Cristo. Su palabra renueva a la gente. La fe en él lleva consigo vida y curación, algo por lo que vale la pena vivir, y alegría ahora; y mucho más en el futuro: habrá un mundo nuevo, una nueva relación con Dios, un nuevo Pueblo de Dios.

Señor, Dios nuestro, Padre todopoderoso: Tú quieres no que nos volvamos al pasado para añorarlo y para llorar sobre él, sino que tengamos esperanza en el futuro, en la nueva tierra y en los nuevos cielos. Danos una fe firme en tu Hijo, Jesucristo, para que, a pesar de los defectos de nuestro tiempo, tengamos fe en un futuro mejor, que tú quieres que construyamos con tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor. Que así sea. 

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor

Ángelus de hoy, Ángelus del día.