Rezo del ángelus P. Rubén 16 de Agosto de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 16 de agosto de 2026
Hermanos: ¿Qué anchura tienen las puertas de nuestra Iglesia? ¿Hay en nuestra Iglesia lugar para todos? Sabemos y profesamos que Dios es el Padre de todos. Creemos y proclamamos que Jesús murió por todos y cada uno de nosotros. — Sin embargo, ¿es ésa la realidad? A veces, incluso despreciamos a otros cristianos, y aun a otros católicos también, porque no honran al Señor de la mismísima forma que nosotros lo hacemos. Pidamos al Señor de todos que nos ayude a extirpar toda discriminación y que con él nos abramos a todos.
Oh Padre de todos: Hace ya muchísimo tiempo elegiste al pueblo de Israel para dar a conocer tu nombre a todas las naciones. Tu Hijo Jesucristo dejó claro que perdón y plenitud de vida son el tesoro de todos los que creen en él. Haz realmente de tu Iglesia un lugar de encuentro para todos los que te buscan a tientas. Que todos los obstáculos y barreras se eliminen, y que las riquezas de todas las naciones y culturas revelen los mil rostros del amor que nos muestras en Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
