Rezo del ángelus P. Rubén 15 de Enero de 2025
Oración del Medio día por el P. Rubén 15 de enero de 2025
Hermanos: Uno no puede realmente entender los sufrimientos de los otros sin haber experimentado él mismo el sufrimiento. Intenta decirle a un esposo que ha perdido a su esposa, o a alguien que ha sufrido un accidente: “Yo sé lo que estás sufriendo”, o “No está tan mal”, y él responderá, o al menos pensará: “¿Tú qué sabes? Que no eres tú quien sufre”. Jesús, dice el autor de la Carta a los hebreos, pudo ser compasivo y comprendernos profundamente porque sufrió por nosotros y se hizo uno de nosotros.
Señor Dios nuestro, Padre compasivo: Cada día nos encontramos con hermanos que sufren, que han sido probados duramente en la vida, que han tenido que enfrentarse al mal y al sufrimiento. ¿Qué les diremos? Señor, que, como Jesús, intentemos comprender el dolor de nuestros prójimos necesitados, sentir con ellos, y ser amigos dignos de confianza, quizás estando junto a ellos en respetuoso silencio, motivados siempre por quien sufrió nuestros dolores y tomó parte en nuestras desgracias, Jesucristo, nuestro Señor. Que así sea
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
