Rezo del ángelus P. Rubén 14 de Marzo de 2026



Oración del Mediodía por el P. Rubén 14 de marzo de 2026

Hermanos: No podemos salvarnos sólo por ritos y prácticas exteriores. El pecado se perdona, y la felicidad se encuentra, en un encuentro personal de amor con Dios. Si reconocemos que somos pecadores, personas que a veces hemos fallado y que podríamos portarnos mejor, reconocemos que nuestro amor es todavía muy limitado y que, por tanto, hay espacio para el crecimiento. Dios venda nuestras heridas y nos ocupa a la vida. Él nos salva de nuestra incapacidad y de nuestro descalabro. Él mismo nos hace crecer en la vida cristiana y en el seguimiento de Jesús.

Señor Dios nuestro: Tú, tú mismo nos recuerdas a través de tus santos que todas nuestras prácticas religiosas, incluso este sacrificio eucarístico, no tienen ningún valor si los usamos para doblegarte a nuestro proyecto egoísta. Oh Dios, que nos acerquemos a ti con humildad y arrepentimiento, listos y dispuestos a encontrarte con amor y volver a tu camino, dejando nuestros tortuosos senderos. Acéptanos, como a hijos e hijas tuyos que somos, junto con Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro. Que así sea.

Rezo del Ángelus

Guía: El ángel del Señor anunció a María. 
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo. 

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: He aquí la esclava del Señor. 
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Audiencia: Y habitó entre nosotros.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración:

Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen

PONENTE: Pastoral de la Comunicación

Ángelus de hoy, Ángelus del día.