Rezo del ángelus P. Rubén 13 de septiembre de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 13 de septiembre de 2026
Hermanos: La mayoría de nosotros hemos experimentado qué difícil es perdonar. Es algo casi imposible. En inglés antiguo este “imposible” significa “dar lo más que se pueda”, “extremadamente”, “ir tan lejos como se pueda” ¿No es eso lo que realmente significa perdonar, llegar hasta el final? ¿Quién puede olvidar la herida? Sin embargo, debemos perdonarla. ¿Quién no ve y siente las heridas y guarda vivo el recuerdo? Y sin embargo no deberíamos hacerlo. Pensemos en Dios: Cuando perdona, el mal pertenece al pasado. Desapareció. Dios no guarda cuentas. Quiere que pensemos solamente en el futuro. Jesús no condenaba, sino que daba nuevas oportunidades.
Oh Padre amoroso: Tú eres bueno y paciente, compasivo, cariñoso y misericordioso con pecadores como nosotros. Tú perdonas toda nuestra deuda del pecado. Que tu perdón nos traiga mucha alegría y esperanza. E indúcenos a olvidar y a perdonar con prontitud las deudas, con frecuencia tan pequeñas, que otros nos deben a causa de las heridas que nos han infligido. Tú nos has restaurado a la vida: Ayúdanos a reavivar a otros por medio de nuestro perdón, para que puedan experimentar, un poco al menos, tu bondad para con nosotros. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor