Rezo del ángelus P. Rubén 12 de Junio de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 12 de junio de 2026
Hermanos: Debido a que la visión del hombre es estrecha y limitada, la gente imaginó al Dios grande e inefable como totalmente inaccesible, que residiría en un lejano y fortificado palacio, a donde él se habría retirado después de haber creado al hombre y al mundo, y donde los pecados no pudieran perjudicarle ni hacerle daño.
Sin embargo, ya en el Antiguo Testamento Dios se reveló a sí mismo como un Dios que ama y se preocupa por su pueblo, y que está profundamente comprometido en la historia humana. Él se enamoró del hombre, escogió para sí una nación, y selló una alianza con ese mismo pueblo. Cuando éste fue infiel, por no poder entender que Dios les amaba, se mostró a sí mismo en la persona de Jesucristo, con un corazón con rostro humano que pudiera sentirse herido y derramar sangre, para decirnos: “Fíjense qué lejos puede llegar el amor. ¿Pueden ustedes ahora creer en mi amor, acogerlo, y amarme a cambio?” Es precisamente este corazón amoroso de Dios lo que celebramos hoy, al honrar al Sagrado Corazón de Jesús.
Oh Dios, Padre nuestro: en tu hijo Jesucristo nos has mostrado que el amor no es simplemente una palabra vacía. Aquí nos dices de nuevo cómo él se entregó a sí mismo en las manos de la gente y derramó su sangre por nosotros en la cruz. ¿Qué más pudo hacer? Ayúdanos a ver completamente con ojos de fe cuánto más hizo por nosotros resucitando de entre los muertos y dándonos vida, esperanza y alegría. Que nunca nos veamos separados de su amor, sino más bien que su amor crezca en nosotros día a día y que rebose hacia nuestros hermanos. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
