Rezo del ángelus P. Rubén 10 de noviembre 2024
Rezo del ángelus P. Rubén 10 de noviembre de 2024
Hermanos: ¿Hasta qué punto nos atrevemos nosotros, cristianos, a vivir en las manos de Dios? Como cristianos, ¿no debería ser esa nuestra marca registrada, “denominación de origen”, juntamente con el amor de unos para con otros? — Se supone que amamos tanto a Dios que confiamos en él completa y absolutamente, sin condiciones, sin miedo ni vacilación. Ése fue el estilo de vida de Jesús, quien vivió totalmente en las manos de su Padre. Incluso en su muerte humillante en la cruz pudo exclamar: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Aun siendo nosotros tímidos y débiles, ofrecemos ahora, con Cristo nuestro Señor, nuestra confianza al Padre y le confiamos también todos nuestros seres queridos.
Oh Dios bondadoso, que tienes un corazón de padre y de madre: Tú te preocupas por los pobres. Por eso, otorga justicia a los oprimidos y da alimento a los hambrientos. En tu Hijo Jesús nos has mostrado cómo hay que dar, no de lo que nos sobra, sino dándonos totalmente a nosotros mismos. Confunde nuestros cálculos mentales y cambia nuestros intereses personales por un compartir generoso, para que nuestra forma de dar se parezca a la tuya, sin contar nunca el costo. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
