Rezo del ángelus P. Rubén 09 de Enero de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 09 de enero de 2026
Hermanos: Los días entre semana del tiempo de Navidad-Epifanía siguen confrontándonos cada día con la persona de Jesús. Este niño y hermano nuestro es Dios, y sin embargo, este Hijo de Dios es plenamente humano. Este hombre Jesús manifiesta su poder divino – en el evangelio de hoy, caminando sobre las aguas del lago, viendo el agua como una figura de muerte y del poder del maligno, a quien él venció. Su venida a su pueblo es obra del amor de Dios; por eso, las lecturas en este tiempo se toman de la primera carta de Juan, cuyo tema central es el amor. Las dos lecturas de hoy resaltan otro contraste: amor y temor. No tenemos nada que temer, no porque estemos sin pecado, sino por que Dios nos ama como somos, a causa de Jesús. Los apóstoles tienen todavía miedo, porque no saben todavía realmente quién es Jesús, que venció no solo al mal y a la muerte, sino también todos nuestros miedos y temores.
Señor Dios, Padre amoroso: El miedo corre por nuestras venas. Con frecuencia tenemos miedo de afrontar el futuro, de comprometernos a hacer el bien a los otros, e incluso de tener confianza en nosotros mismos, en nuestras emociones y en nuestras fuerzas positivas, adormiladas en nosotros. Convéncenos de que no hay nada que temer y de que tú nos amas tal como somos, porque tú eres nuestro Padre y nos has dado a tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Que así sea.
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Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
