Rezo del ángelus P. Rubén 07 de Abril de 2025
Oración del Medio día por el P. Rubén 07 de abril de 2025
Hermanos: El Evangelio nos narra el dramático relato de Jesús resucitando a Lázaro. Los mayores problemas en la vida humana son ciertamente los enemigos de la vida: sufrimiento y muerte. Cuando miramos con reverencia a Jesús vemos que dio sentido al sufrimiento convirtiéndolo en una forma de servir a Dios y a la gente. Él venció a nuestro fundamental enemigo, la muerte, regresando de nuevo a la vida, resucitando de entre los muertos. En el evangelio de hoy le vemos derrotando a la muerte no sólo en sí mismo sino en otra persona, resucitando a su amigo Lázaro. Pidámosle fe firme en la resurrección, que él prepara también para nosotros.
Oh Dios y Padre nuestro, Dios de vida: Tú quieres que vivamos y que seamos felices. Tu Hijo Jesús nos asegura: “Yo soy la resurrección y la vida”. No permitas que tu vida muera en nosotros. Haz que salgamos de nuestras tumbas de pecado, de mediocridad y temores. Que la vida triunfe en nosotros, aun en nuestras incertidumbres y pruebas, y haz que contagiemos a otros nuestra esperanza de que nos has destinado para una vida gozosa sin fin por medio del primer nacido de entre los muertos, Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
