Rezo del ángelus P. Rubén 06 de Marzo de 2026
Oración del Mediodía por el P. Rubén 06 de marzo de 2026
Hermanos: José tuvo que sufrir porque sus hermanos eran celosos. Sin embargo, más tarde él los sacaría de la penuria y de la hambruna. Jesús, por su parte, fue también rechazado y murió por nuestros pecados. Él se convirtió en la piedra angular del nuevo reino, establecido para dar vida a todos. ¿Y nosotros, qué? Nosotros ilusoriamente queremos felicidad sin dolor, sin pagar el precio necesario; aunque sacrificio y felicidad son parientes cercanos. “Si el grano de trigo no muere…” Sabemos esto…, pero llevarlo a la práctica es demasiado desagradable e incómodo, a no ser que nos veamos forzados por las circunstancias.
Oh Dios, Padre nuestro: Nosotros no queremos morir; queremos más bien vivir. Queremos ser felices, pero sin pagar precio alguno. Pertenecemos a nuestro tiempo, en el que sacrificio y sufrimiento no están precisamente de moda. Oh Dios nuestro, haz que percibamos claramente que el sufrimiento vale la pena para dar más profundo sentido a nuestra vida. Danos la gracia de comprender que, como antiguamente, vivir significa nacer repetidamente pero siempre con dolor y sacrificio, para que la misma vida llegue a ser de nuevo un viaje de esperanza y alegría hacia ti, unidos a Jesucristo, muerto y resucitado, nuestro Señor. Que así sea
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
