Rezo del ángelus P. Rubén 06 de agosto 2025
Oración del Mediodía por el P. Rubén 06 de agosto de 2025
Hermanos: Según San Lucas, cuando Jesús está a punto de partir hacia Jerusalén para llevar a cabo su “éxodo” a través de su pasión y muerte, la luz de su resurrección se proyecta ya anticipadamente sobre él en el misterio de su Transfiguración. Ocurre como una anticipación alentadora de su gloria, para fortalecerle en su camino hacia el sufrimiento. Poco antes de la Pasión, cuando la fe de los apóstoles se verá seriamente probada, Jesús les muestra su verdadero rostro, transfigurado por la luz de Dios. Moisés y Elías, la Ley y los Profetas, también dan testimonio de Jesús. Éste es el Hijo predilecto de Dios: escúchenle; miren más allá de las apariencias. Esta visión y este mismo mensaje lo recibimos nosotros en cada eucaristía.
Señor Dios nuestro: En la transfiguración de Jesús iluminaste los ojos de la fe de tus apóstoles para que pudieran ver más allá de las apariencias, y reconocer a Jesús como tu Hijo amado. Fortalece también nuestra fe en la persona y mensaje de tu Hijo. Ayúdanos a reconocer algo de su rostro en nuestros hermanos y a encontrarle siempre en los otros, para que caminemos con él y participemos de su gloria. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
PONENTE: Pbro. Rubén Hernández Melchor
