Rezo del ángelus P. Rubén 05 de noviembre de 2026
03/11/2026

Oración del Mediodía por el P. Rubén 05 de noviembre de 2026
Hermanos: Como judío que era, Pablo podría estar orgulloso de muchas cosas: había nacido como miembro del pueblo escogido, y había sido circuncidado; como fariseo, se sentía seguro en la estricta observancia de la ley… Sin embargo, se demuestra que todas esas cosas no eran ventajas, sino obstáculos para encontrar a Cristo: Por el contrario, estos “privilegios” habían convertido a Pablo en perseguidor de Cristo; la Ley le había hecho prisionero de las observancias y regulaciones rabínicas de la época, en vez de hacerle servidor de Dios en espíritu y verdad. Pero ahora se siente feliz porque, por la gracia de Dios, ha descubierto la locura de la cruz. Dios le ha encontrado; Cristo ha llegado a ser para él su auténtica riqueza; y todo lo demás no cuenta ya para nada.
El Evangelio trata de gente que ha perdido algo y acaba encontrándolo: un pastor encuentra una oveja perdida, una mujer ama de casa encuentra una valiosa moneda, y un padre feliz vuelve a encontrar a su hijo. Todos se sienten sumamente felices, excepto el hermano mayor del hijo perdido. Esta alegría de todos manifiesta la atención de Jesús por todo lo perdido, rechazado, devaluado, a los ojos del mundo. Como Jesús, tenemos que seguir buscando a esos hermanos perdidos, y regocijarnos cuando vuelvan a Dios y se reintegren a su pueblo, a su comunidad.
Señor Dios nuestro: Sabemos que Jesús vino para redimir a todos, sin embargo él quería encontrar especialmente a los rechazados por la gente: al cobrador de impuestos, al pecador, al perdido y derrochador. No nos permitas, Padre de bondad, que, llevados por nuestro celo por lo recto y bueno, perdamos de vista a las personas tachadas y rechazadas por la gente, que sin embargo merecían el cariño especial de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor. Que así sea.
Rezo del Ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María.
Audiencia: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Audiencia: Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Audiencia: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Audiencia: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración:
Te suplicamos Señor que derrames tu gracia en nuestras almas para los que por el anuncio del ángel hemos conocido la encarnación de tu hijo Jesucristo por su pasión y cruz seamos llevador a la gloria de la resurrección por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amen
Ángelus de hoy, Ángelus del día.