Rezo de vísperas 10 de Enero de 2025
Vísperas
Viernes
Feria del tiempo de Navidad
INVOCACIÓN INICIAL
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
HIMNO
Reyes que venís por ellas,
no busquéis estrellas ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.
Mirando sus luces bellas,
no sigáis la vuestra ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.
Aquí parad, que aquí está
quien luz a los cielos da:
Dios es el puerto más cierto,
y si habéis hallado puerto
no busquéis estrellas ya.
No busquéis la estrella ahora:
que su luz ha oscurecido
este Sol recién nacido
en esta Virgen Aurora.
Ya no hallaréis luz en ellas,
el Niño os alumbra ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.
Aunque eclipsarse pretende,
no reparéis en su llanto,
porque nunca llueve tanto
como cuando el sol se enciende.
Aquellas lágrimas bellas
la estrella oscurecen ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas. Amén.
SALMODIA
Ant. 1 Arranca, Señor, mi vida de la muerte,
mis pies de la caída.
- Salmo 114 -
Amo al Señor, porque escucha
mi voz suplicante,
porque inclina su oído hacia mí
el día que lo invoco.
Me envolvían redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del abismo,
caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre del Señor:
"Señor, salva mi vida."
El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el Señor guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas me salvó.
Alma mía, recobra tu calma,
que el Señor fue benigno contigo:
arrancó mi vida de la muerte,
mis ojos de las lágrimas,
mis pies de la caída.
Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. 1 Arranca, Señor, mi vida de la muerte,
mis pies de la caída.
Ant. 2 El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
- Salmo 120 -
Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme,
no duerme ni reposa
el guardián de Israel.
El Señor te guarda a su sombra,
está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.
El Señor te guarda de todo mal,
él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. 2 El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
Ant. 3 Justos y verdaderos son tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!
Cántico.
Ap. 15,3-4
Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
justos y verdaderos tus caminos,
¡oh rey de los siglos!
¿Quién no temerá, Señor,
y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiesto.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. 3 Justos y verdaderos son tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!
LECTURA BREVE
Rm 8, 3b-4
Dios envió a su propio Hijo, sometido a una exis-
tencia semejante a la de la carne de pecado. Así dictó
sentencia de condenación contra el pecado, que ejer-
cía su poder en la vida según la carne. De este modo
la exigencia y el fin de la ley tuvieron cumplimiento
en nosotros, que no vivimos la vida puramente natu-
ral según la carne, sino la vida sobrenatural según
el espíritu.
RESPONSORIO BREVE
V. Será la bendición de todos los pueblos.
R. Será la bendición de todos los pueblos.
V. Lo proclamarán dichoso todas las razas
de la tierra.
R. Todos los pueblos.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Será la bendición de todos los pueblos.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Los magos, advertidos en sueños por el ángel,
regresaron a su tierra por otro camino.
Cántico de la Santísima Virgen María
Lc 1, 46-55
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes
por mí:
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
--como lo había prometido a nuestros padres--
en favor de Abraham y su descendencia
por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Los magos, advertidos en sueños por el ángel,
regresaron a su tierra por otro camino.
PRECES.
Oremos al Padre, que ha querido que Cristo fuera
luz de las naciones, y digámosle:
Escúchanos, Padre nuestro.
Haz, Señor, que tu Iglesia se extienda por todo el
mundo,
para que todos los hombres lleguen a conocer la
gloria de Jesucristo
Padre eterno, tú que encaminaste a los sabios de
oriente hacia la cuna de Jesucristo,
manifiesta también a tu Hijo a cuantos buscan la
verdad.
Haz que todos los pueblos lleguen a contemplar tu
admirable luz,
para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble.
Envía trabajadores a tu mies,
para que los pobres sena evangelizados y sea pre-
dicado a todo el mundo el tiempo de la salvación.
Se pueden añadir algunas intenciones libres
Concede a los difuntos la plena redención de sus
cuerpos,
para que puedan alegrarse de la victoria de Cristo
sobre la muerte.
A pesar de que en el mundo existe el odio y la divi-
sión, oremos a aquel que nos ha hermanado en Jesu-
cristo, diciendo:
Padre Nuestro ........
ORACIÓN.
Te pedimos, Dios todopoderoso, que el nacimiento
del Salvador del mundo, manifestado a los magos por
una estrella, sea comprendido por nuestras mentes
cada vez con mayor profundidad. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo.
CONCLUSIÓN.
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R, Amén.
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
