Rezo de Laudes 01 de Marzo de 2026
Laudes
Tiempo de Cuaresma
Domingo de la Semana II
De la Feria. Salterio II
Invitatorio
V. Señor, abre mis labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
Antifona
Se puede repetir la antífona:
Himno
Salmodia
Antífona 1:
Se dice: Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Se puede repetir la antífona:
Antífona 2:
Se dice: Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Se puede repetir la antífona:
Antífona 3:
Se dice: Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Se puede repetir la antífona:
Lectura Breve
Mateo 17 1-9
En aquel tiempo Jesús tomó consigo a Pedro a Santiago y a Juan el hermano de éste y los hizo subir a solas con él a un monte elevado. Ahí se transfiguró en su presencia: su rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. De pronto aparecieron ante ellos Moisés y Elías conversando con Jesús.
Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Señor ¡qué bueno sería quedarnos aquí! Si quieres haremos aquí tres chozas una para ti otra para Moisés y otra para Elías".
Cuando aún estaba hablando una nube luminosa los cubrió y de ella salió una voz que decía: "Este es mi Hijo muy amado en quien tengo puestas mis complacencias escúchenlo". Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de un gran temor. Jesús se acercó a ellos los tocó y les dijo: "Levántense y no teman". Alzando entonces los ojos ya no vieron a nadie más que a Jesús.
Mientras bajaban del monte Jesús les ordenó: "No le cuenten a nadie lo que han visto hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos".
Responsorio Breve
Cántico Evangélico
Antífona
Cántico de Zacarías
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con
nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Se dice: Gloria al Padre al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Se puede repetir la antífona:
Preces
Se pueden añadir algunas intenciones libres
V.
Oración
Conclusión
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
