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La Diócesis de Tenancingo celebra la ordenación diaconal de tres nuevos ministros

La Diócesis de Tenancingo celebra la ordenación diaconal de tres nuevos ministros

Tenancingo, Estado de México, 23 de octubre de 2026. La Iglesia particular de Tenancingo se llenó de alegría y gratitud a Dios con la ordenación diaconal de Óscar Silva Ramírez, Octavio Cervantes López y Víctor Montero Flores, quienes recibieron el Sagrado Orden del Diaconado durante la celebración eucarística presidida por S. E. R. Mons. Víctor Cárabes Chávez, obispo de Tenancingo, en la Iglesia Catedral.

 

Acompañados por sus familiares, formadores, sacerdotes, representantes de otras diócesis y fieles de distintas comunidades parroquiales, los tres candidatos dieron un nuevo paso en su camino vocacional. Mediante la imposición de manos del obispo y la oración consecratoria, fueron ordenados diáconos y recibieron la gracia del Espíritu Santo para el ministerio de la Palabra, del altar y de la caridad.

 

Los nuevos diáconos cuentan con raíces en distintas comunidades. Octavio Cervantes López fue bautizado en la parroquia de San Juan Bosco, en Juan Díaz Covarrubias, Veracruz, perteneciente a la Diócesis de San Andrés Tuxtla. Óscar Silva Ramírez, originario de Tepeapulco, Hidalgo, fue bautizado en la parroquia de Santo Tomás Apóstol, de la Arquidiócesis de Tulancingo. Por su parte, Víctor Montero Flores fue bautizado en la parroquia de la Natividad y Purificación de María Santísima, en Zumpahuacán, Estado de México.

Una vocación inspirada en Cristo Servidor

En su homilía, Mons. Víctor Cárabes Chávez recordó que el diaconado encuentra su fundamento en Jesucristo, quien enseñó que la verdadera grandeza consiste en entregarse a los demás: «No he venido a que me sirvan, sino a servir».

El obispo exhortó a los nuevos diáconos a vivir su ministerio con humildad, obediencia, alegría y caridad, reconociendo su propia fragilidad y confiando siempre en la misericordia de Dios. Asimismo, destacó la importancia de la oración como alimento indispensable para perseverar en la vocación y afrontar las responsabilidades pastorales con fidelidad.

Los invitó también a conservar el asombro ante los misterios divinos, vivir en gracia y mantener una relación constante con el Señor. Subrayó que, mediante el anuncio del Evangelio, la participación en la liturgia y la atención a quienes más lo necesitan, están llamados a hacer presente el amor de Cristo, especialmente entre las personas en situación de vulnerabilidad y pobreza.

De manera particular, pidió a Óscar y Octavio mantener vivo su vínculo de gratitud y oración con el Seminario de Cristo Rey de Vocaciones Adultas, donde recibieron su formación, y a integrarse plenamente a la vida pastoral de la diócesis.

Enviados a sus comunidades parroquiales

Durante la celebración se dieron a conocer los nombramientos mediante los cuales Mons. Víctor Cárabes Chávez encomendó a los nuevos diáconos colaborar en las siguientes comunidades:

              

·  Octavio Cervantes López colaborará con el Pbro. Eusebio Camacho Martínez en la parroquia de la Asunción de María, en Coatepec Harinas, Estado de México.

               

·  Óscar Silva Ramírez colaborará con el Pbro. Benjamín Benavente Ochoa en la parroquia de San Pedro Apóstol, en Almoloya de Alquisiras, Estado de México.

              

·  Víctor Montero Flores colaborará con el Pbro. Raúl Romero López en la parroquia de la Inmaculada Concepción, en Zacualpan, Estado de México.

En sus respectivos nombramientos, el obispo los animó a mantener una estrecha comunión con sus párrocos, participar en la misión evangelizadora, valorar la corresponsabilidad de los fieles laicos y continuar su formación permanente. También les recordó que la Eucaristía, la Liturgia de las Horas y la oración cotidiana serán fundamentales para fortalecer su vida espiritual.

 

Un don recibido con gratitud

Al concluir la celebración, el diácono Víctor, en representación de sus hermanos, expresó su agradecimiento a Dios por la gracia recibida, reconociendo que el ministerio es un don que nace de su infinita misericordia y que compromete a vivir con fidelidad la vocación.

Asimismo, agradeció a Mons. Víctor Cárabes Chávez, a los sacerdotes y a sus familias por el acompañamiento, la generosidad y las oraciones que los sostuvieron durante su camino vocacional.

Con esta celebración, la Diócesis de Tenancingo da gracias a Dios por la vida de sus tres nuevos diáconos y los encomienda a la oración de toda la comunidad diocesana, para que, configurados con Cristo Servidor, anuncien el Evangelio con alegría y desempeñen fielmente el ministerio que la Iglesia les ha confiado.

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