Arzobispo mexicano sale milagrosamente ileso de un ataque con cuchillo

Arzobispo mexicano sale milagrosamente ileso de un ataque con cuchillo

Un hombre intentó asesinar al Arzobispo de Durango con un cuchillo.

El hombre lo tenía planeado, incluso intentó llevar a cabo el ataque antes de que el arzobispo de Durango, Faustino Armendáriz Jiménez, llegara a la Sacristía Mayor de la Catedral; sin embargo, no le fue posible subir al presbiterio, y tuvo que esperar el momento en el que jerarca acostumbra recibir a algunas personas al término de la Santa Misa.

Virgen y santos intercesores del arzobispo


Este domingo, según informó la Arquidiócesis de Durango, al término de la Misa dominical del mediodía en la Catedral, monseñor Faustino Armendáriz Jiménez, sufrió un atentado en la Sacristía Mayor, por parte de una persona desconocida, sin que haya conseguido su objetivo. “Monseñor se encuentra sin ninguna herida y en favorables condiciones físicas”.

La oficina de Comunicación de dicha Iglesia particular adjudicó la protección del arzobispo a la Inmaculada Concepción de la Virgen María, patrona de la arquidiócesis, y a los Santos Mártires Duranguenses.

Lo mismo hizo monseñor Armendáriz a través de Twitter: “Agradezco a Dios, a la Santísima Virgen, la Inmaculada Concepción, y a los Santos Mártires, hoy en su fiesta, me hayan protegido de esta agresión en mi integridad física, en Sacristía de la Catedral de Durango. Dios bendiga a todos por sus palabras de solidaridad y sus oraciones”.

El intento de asesinato

De acuerdo con el testimonio del arzobispo, antes de la procesión final con el Santísimo Sacramento, el hombre habría querido subir al presbiterio, pero no lo logró, por lo que ocupó una banca cercana. Fue hasta que monseñor Armendáriz estuvo en la Sacristía, donde habitualmente recibe a personas para saludarlas u orientarlas, cuando el hombre de 80 años ingresó violentamente.

Le preguntó si él era el arzobispo, y tras responder afirmativamente, el hombre se le fue encima, tirándole un golpe con el cuchillo a la altura las costillas, pero en una reacción rápida e instintiva, el jerarca dobló su cuerpo y movió el brazo para evitar que lo hiriera. Solamente le dejó la marca de la punta.

“Más allá de la falta de fuerza de la persona, (por tratarse de un hombre de la tercera edad), aseguró monseñor Armendáriz ante los medios de comunicación-, algo trascendente me protegió. Porque afortunadamente estaban ahí el padre Isidro. Él se lanzó contra él y le quitó el cuchillo. Ya cuando se lo iban llevando, el señor me seguía insultando, pero yo no le entendía mucho (…) Creo que la persona estaba fuera de sí.”

El arzobispo explicó que fueron el sacerdote y el sacristán los que inmovilizaron al sujeto, quien dentro de una mochila llevaba otro cuchillo. También fueron ellos quienes lo sacaron de la Sacristía. Inmediatamente llegó una mujer policía y posteriormente más elementos de seguridad.

Violencia generalizada

Monseñor Armendáriz dije sentirse asustado y triste por haber recibido el ataque, pero -consideró- también es una oportunidad para solidarizarse con tantas personas que en México sufren esta violencia.

“Me siento parte de todas las personas que sufren a causa de la violencia en el país, que son agredidas a veces por cualquier cosa, en un ambiente de violencia y polarización que existe en México. Me parece que es una oportunidad para solidarizarse con toda la gente que sufre, con todas las personas que viven esto”.  

Y agregó: “estamos vulnerables, y eso le puede suceder a cualquiera (…) es parte del daño que sufre el tejido social a causa de los antivalores. Estas situaciones las vive el pueblo en el anonimato”.

Explicó que ya se levantó la denuncia pertinente por intento de homicidio, y agradeció a las autoridades por ofrecerle seguridad. “Yo creo que sí es necesario”, dijo.

Hizo un llamado a los obispos y sacerdotes del país “a seguir viviendo y realizando su tarea pastoral, pero reforzando la seguridad en los templos”.

            Cabe recordar que el arzobispo de Durango, quien preside esa arquidiócesis desde el 2019, nunca había recibido una agresión durante este tiempo, no así en su primera diócesis, Matamoros, Tamaulipas, donde fue amenazado de muerte. Fue obispo de Matamoros durante seis años, antes de ejercer su ministerio como obispo de Querétaro, y posteriormente como arzobispo de Durango.  

Solidaridad con su hermano obispo

Este lunes, la Conferencia del Episcopado Mexicano, a través de un comunicado, se solidarizó con monseñor Armendáriz, y llamó a la sociedad a unirse y reafirmar su “compromiso con los valores fundamentales de la paz, la tolerancia y el respeto mutuo”.

Los obispos rechazaron cualquier forma de violencia y fanatismo, y llamaron a la promoción del diálogo y la reconciliación como medios para resolver nuestras diferencias”.

También agradecieron a la Virgen de Guadalupe “por la protección de nuestro hermano Monseñor Faustino Armendáriz Jiménez”, y añadieron: “pedimos a Dios nos conceda la Paz que tanto anhelamos y rogamos por la conversión de quienes causan tanto dolor a la sociedad.”


AGREGADO POR: María Angelica