5 consejos de oro para que tu familia sea verdadera sal de la tierra y luz del mundo
Existe una bella frase atribuida a san Francisco de Asís, que sigue siendo vigente varios siglos después: “Predica el Evangelio en todo momento y, si es necesario, usa las palabras”. Esa es la clave para que las familias católicas sean verdadera sal de la tierra y luz del mundo.
Así es, te has preguntado: ¿cómo puedo hacer para que mi familia atraiga a otras familias para acercarse a la vida de la Iglesia? Aquí la respuesta.
“La fe entra por los ojos, cuando se ve el testimonio de los demás y cuando se vive en familia, no pasa desapercibida y puede darse una mayor cercanía, más de lo que se puede creer”.
Consejos para las familias católicas
Por ello, nos da 5 puntos para conseguir que las familias católicas den testimonio de su fe y logren atraer a más familias a la Iglesia.
- Vivir la cercanía con Dios en la vida cotidiana. Con la oración personal y la oración en familia, por ejemplo, a la hora de los alimentos. “De manera que, aún cuando se tengan invitados, se note el espíritu que mueve a la familia, con actos de piedad o solicitando a un sacerdote una bendición en familia, esto puede ayudar a otros”.
- Participar de la vida litúrgica en familia. Por ejemplo, yendo a Misa todos juntos. “Es frecuente que pase el tiempo y la esposa vaya a una Misa, los hijos van a otras y a lo mejor el papá ya no va; se trata de hacer un esfuerzo, acordar un horario en común e ir todos juntos a Misa. Eso es un gran testimonio”.
- Crecer bajo el cobijo de un movimiento o grupo familiar. Hoy por hoy, existen muchos movimientos que pueden acompañar a las familias. En la Iglesia no se trata de caminar solos, sino acompañados y es importante dejarse acompañar como familia. “Existen infinidad de movimientos en la Iglesia y vale la pena crecer bajo el cobijo de alguno de ellos para poder fortalecer su espiritualidad como familia”.
- Servir activamente en la vida parroquial. “Sería muy bueno que los hijos hicieran algún servicio como acólitos, los papás a lo mejor podrían participar en el coro o siendo ministros de la Eucaristía. Se trata de ir Misa pero participando juntos activamente, ejerciendo un ministerio de servicio en la vida de la parroquia”.
- Hacer obras de Misericordia con las instituciones sociocaritativas que existen o en cada oportunidad que se abre para poder ayudar a otros. “Cuando se ve una familia que en conjunto ayuda a los más débiles, pobres o necesitados atrae a otras familias a hacer la mismo”.
Has vida estos cinco puntos e invita a otras familias católicas a unirse para animar, a su vez, a otras familias.
PONENTE: Pastoral de la Comunicación
